Ani Yehudi

jueves, 4 de diciembre de 2008

Sexo Kosher (para el fin de semana)

por Raquel Reznik

Bueno, hay cosas que me gustan, y creo que en este post -aprovechando que todos están durmiendo la siesta- abusaré de la infinita paciencia de los comprensivos administradores y de los pacientes lectores del blog.
Quiero decir -desde mis creencias- que no me siento mal frente a regulaciones y prohibiciones que si bien en lo personal no cumplo ni remotamente, me resultan muy simpáticas.
Lo más importante es que son voluntarias, o sea que nadie puede obligarte a seguirlas.
Y desde lo voluntario y opcional -sería inadmisible otra cosa- incluso confieso que me agradan...

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3 comentarios:

Klaus Pieslinger dijo...

Buenísimo! Pueden inaugurar con este post, la sección "Consejos Utiles" :)

Anónimo dijo...

la autora menciona superficialmente los supuestos beneficios de la separación física del hombre y la mujer cuando esta está menstruando. me gustaría saber cuales sonn esos supuestos beneficios. para mí es simplemente una aberración más de las tantas que impulsan las diferentes religiones. preguntas simples: cómo sabe un hombre si una mujer que no es su esposa está menstruando y, por una cuestión de educación, debe darle la mano al saludarla, como es costumbre en la mayoría de las civilizaciones? esta ley es, para mí, tan solo un resabio de sociedades machistas y patriarcales donde la mujer cumple un rol accesorio y debe someterse mansamente a las decisiones de los hombres.
Alejandro

Anónimo dijo...

muy claro me encanto